A Inés Ybarra no le gusta sentirse observada pero su trabajo como modelo, fotógrafa y directora artística para revistas como Vogue, le han convertido en uno de los referentes de moda en España. Con sólo 25 años, Inés ha dirigido campañas para Hermés o Estee Lauder y es una de las caras de la última campaña de Channel. Hablar con Inés es hablar de Arte, de ideas y de evolución.

Las hermanas Ybarra (son 3: Inés, su melliza Leticia y Gabriela) os dedicáis a la cultura y al arte. Lo habéis vivido desde pequeñas, ¿os gustaba?
Sí, mi padre nos leía todas las noches poemas y autores clásicos. Nos obligaba a ir a museos cuando hacíamos algún viaje. Nos leía siempre y alguna vez nos rebelábamos. Siempre nos ha gustado el arte pero cuando vas a tres museos en un día… te saturas. (sonríe)

Con 18 años te marchaste a estudiar Arte a Londres ¿cómo fue la experiencia?
Creo que ni lo pensé. Fue una decisión importante pero lo supe siempre. Nunca me planteé quedarme en España. Había estado interna en un colegio inglés y nunca me entendí demasiado bien con el sistema español: codos y memorizar.

Y la ciudad ¿no te distraía demasiado?
Fue duro al principio porque Londres es una ciudad que te come. Te sientes un poco sola. Te tienes que organizar bien pero creo que es importante aprender a convivir con uno mismo. Tuve épocas en las que me apuntaba a todos los planes y me decía, ¿qué haces con tu vida?, céntrate.

Entonces, ¿gestionas bien la soledad?
Sí, creo que sí.. Es raro porque la mayor parte de la gente la suele odiar. Desde pequeña he cambiado mucho de colegio y me he acostumbrado a empezar de cero, a salir adelante.

En comparación con España, ¿cómo fue tu formación?
Muy liberal. Primero estudié en la Marangoni y luego me cambié a la University of the Arts London. Tuve la libertad total de elegir mis clases y eso me preparó para la vida de freelance. Viene muy bien porque te demuestra que en la vida te tienes que saber sacar las castañas del fuego, que no siempre tienes a alguien al lado.

Acabas tu etapa en Londres, regresas a Madrid y redescubres la capital. El Museo Reina Sofía es un lugar al que vas mucho, ¿qué te atrae?
Sí, me encanta Madrid y el Museo Reina Sofía me parece muy agradable: techos altos, pasillos anchos, ventanales enormes. Para mi la luz natural es esencial. Tiene todo lo que me gusta en un edificio.

También te pierdes por  galerias. 
Sí, me encanta Elvira González, Marta Cervera, De Goma, y la más bonita que he visto en mi vida, es Javier López &Fez Francés, está en La Florida y además llevan artistas muy buenos como Alex Katz.

¿Te has planteado dedicarte exclusivamente al mundo del arte?, ¿Cómo te ves: de comisaría o como artista?
Me veo más como artista porque para mi crear es lo más importante. No quiero volver a trabajar en galería. Como comisaria me gustaría hacerlo puntualmente. Ya estoy metida en el mundo de la moda y estoy cómoda. Meterme en arte sería empezar de cero y el arte cuesta crearlo, venderlo. Y aún sigo luchando en moda.

¿Cómo empieza tu relación con Vogue España?
Por Cris Ruiz Montesinos, una redactora, fue ella la que apostó por mi.

¿Cómo calificas tu relación con Vogue hasta la fecha?
Lo que me gusta de Vogue es que es gente con la que es muy fácil trabajar. Con mucha educación. Valoro mucho que cuando un trabajo está hecho, agradecen uno por uno a los involucrados, a los freelance. Cuidan a la gente. Y eso lo valoro.

Trabajas como modelo para marcas como Channel, ¿cómo llevas la exposición pública, te gusta ser observada?
No me considero modelo, no estoy pendiente de estar impecable. Creo que me eligieron como personaje. Odio ser observada. La gente tiende a creer que la fotografía te expone pero en el fondo, yo lo veo como un momento creativo del que sacar algo, una relación profesional. No pienso en ser expuesta. Delante de un photocall salgo corriendo.

¿Cómo te llevas con las redes sociales?
No planifico nada. Mi relación con Instagram es amor-odio. Me enfado alguna vez porque no me apetece subir fotos. Es importante no prostituirte, suena fatal, pero a veces las marcas quieren constantemente que les saques y hay que dar un paso atrás y pensarlo.

Cuando trabajas con una marca pequeña y diriges la campaña ¿cómo te planteas el proyecto?
Me suelo fiar de las primeras ideas que bombardean mi cabeza. Veo el producto y me dejo llevar. Por ejemplo la campaña para Malababa: vi los bolsos y supe que tenía que ir al desierto. Hay que trasladar el producto donde te lo imaginas, contar la historia. Luego Ana, la diseñadora, me dijo que se había inspirado en Bardenas así que mi pensamiento tenía una lógica.

La moda es muy criticada por la imagen que da de una mujer poco real. ¿qué opinas?
Creo que hay niñas pequeñas que se obsesionan con la delgadez. Es triste decirlo pero muchas veces las marcas de moda sólo quieren que se vea el producto. Me da pena porque no creo que sea bonito, hay modelos cuya delgadez es natural y otros, en los que es enfermiza. Sé que hay mucha gente que intenta engordar y no puede.

¿Hay algo que no harías jamás en moda?
Nunca haría nada que fuera un insulto estético. Algo mal hecho.

En la moda hay una búsqueda constante de la belleza ¿qué es para ti la belleza?
Pueden ser muchas cosas. Hay cosas maravillosas, muy estéticas, pero otras veces, ves una fotografía de alguien con una actitud en la mirada que te atrapa y ¡boom!. No todo tiene que ser planeado.

Te mueves en muchos círculos de moda y arte ¿Cómo te llevas con la frivolidad?
Frivolidad hay en todas partes y la moda se asocia a la superficialidad porque en el fondo, es innecesaria. Podríamos vestir todos con una camiseta y un pantalón pero nos hace más felices, es un capricho. Es una alegría.

Has dirigido videos para marcas como Grassy ¿te ves probando como directora de cine?
Dirigir un corto sí. Aún estoy tanteando con el video. Doy mucha importancia a las escenas pero tengo un montón de ideas para cortos. Las ideas no se acaban, tener ideas es tener ganas de contar. El mundo está lleno de cosas que contar y se me ocurren millones de ideas.

 ¿Y como actriz?
Sería pésima… no me veo. Porque requiere mucho control facial. Me atrevería más en teatro y eso que es más difícil. En la BBC grabábamos a actrices y había una actriz buenísima pero tenía un tic en la cara… y eso puede distraer al espectador. Para el video el control físico es importantísimo y yo todavía no me tengo tan estudiada. Antes probaría en un corto.

Bashyra Prints & G de C.

Bashyra Prints & G de C.

Has definido tu estilo como un estilo inspirado “en gente mayor” ¿qué te atrae de una prenda?
La elijo por mi estado de ánimo. Suena a tópico pero es así. Hay días que me apetece el color, si estoy enfadada voy  de negro.. . pero siempre es básico ir relajada. Es una clave de la elegancia. No ir impoluta, hiper perfecta: ¡ponte el traje o el vestido que te sienta bien y sal con una sonrisa a la calle!

¿Tienes Alguna prenda fetiche?
Siempre me pongo mis vaqueros de Lewis.

¿Cuáles son tus marcas de cabecera?  
Sybilla, Laurence Coste, Paloma Wool, la sencillez de Sunad…

¿Te animarás a diseñar tu propia colección ropa?
Sí, estoy mirándolo pero no habrá nada hasta dentro de un año. Quiero hacerlo bien, y antes de un año no podría.

En un segundo… 

Madrid huele a…. A ajo desde luego que no.
Un café en…. El Espejo.
No te sientes libre cuando…  es irónico. Cuando estoy creando.
Tu último capricho… un viaje.
Una obra de arte… los dibujos de Cocteau y de Giacometti.
Vestirías a… Diana Vreeland o Patti Smith. Alguien con actitud.
Inés Ybarra dentro 10 años… curtida de todo tipo de experiencias.

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